sábado, 7 de diciembre de 2013

Lectura prudencial

"Ten cuidado de que esta lectura de muchos volúmenes y muchos autores no tenga algo de caprichoso e inconstante [...]. Muchedumbre de libros disipa el espíritu; y por tanto, no pudiendo leer todo lo que tienes, basta que tengas lo que puedas leer[...]. Es propio de un estómago inapetente probar muchas cosas, que , por ser contrarias y diversas, en lugar de alimentar corrompen. Lee, pues, siempre autores consagrados, y, si alguna vez te apetece distraerte con otro, vuelve a ellos".

Séneca, Cartas morales a Lucilio, II, Planeta, Madrid, 1985, 4-5.

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