viernes, 18 de julio de 2014

Desgracia no transforma el carácter

"Con la desgracia, comienza una nueva época para la vida interna de esta mujer extraña. Pero la desgracia, a decir verdad, no transforma jamás un carácter, no inyecta en él nuevos elementos; no hace más que dar formas a disposiciones de mucho tiempo atrás existentes."

Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.293.

Individuo frente a disposiciones

"Pero (misterioso consuelo frente a toda potencia colectiva) el individuo aislado, si es tenaz y resuelto, al final acaba casi siempre mostrándose como más fuerte que todo sistema. Siempre el elemento humano, en cuanto su voluntad permanece inquebrantable, arruina todas las disposiciones de papel; éste es el caso de María Antonieta."
Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.434

Conocer a las mujeres

"Pues, no se conoce a ningún ser humano en tanto no se sabe su último secreto, y, menos aún, se tiene noticias del carácter de una mujer mientras no se ha comprendido el modo de ser de su amor."
Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.259

14 de julio: Rien

"Los siguientes días están grabados con caracteres imperecederos en la Historia Universal; cierto que hay un solo libro al cual no debe ir uno en busca de informes sobre los acontecimientos, precisamente el diario manuscrito del desdichado y cándido monarca. Allí, el 11 de julio dice solamente: 'Nada. Partida del señor Necker', y el 14 de julio, el día de la toma de la Bastilla, que arruina definitivamente el poder real, otra vez la misma trágica palabra 'Rien'."
Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.236.

Carácter medio

"De modo que, en último término, el carácter genial no es irresponsable de sus sufrimientos, porque la misión que le fue adjudicada le hace aspirar místicamente a esta prueba del fuego para que sea extraída de él su fuerza postrera; lo mismo que la tempestad a la gaviota, su poderoso destino lo arrastra cada vz con  mayor podería y más hacia lo alto. Por el contrario, el carácter medio está destinado, por su natural, a una pacífica forma de vida; no quiere, no necesita ninguna gran impresión, preferiría vivir tranquilamente y en la oscuridad, al abrigo de los vientso y con un destino de mesurada intensidad; por eso se defiende, por eso se espanta, por eso huye cuando una mano invisible lo lanza hacia la agitación."
Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.14.

Mi nombre era Legión

"Es cierto, un joven ateo no puede defender su fe con demasiado rigor. El peligro le espera en cada esquena. No puedes realizar, ni siquiera puedes intentarlo, el deseo del Padre a menos que estés dispuesto a 'conocer la doctrina'. Todos mis actos, deseos y pensamientos se iban a armonizar con el Espíritu universal. Por primera vez me examiné seriamente con un propósito práctico. Y encontré algo que me aterró: un zoológico de lujurias, un manicomio de ambiciones, una guardería de miedos, un harén de odios mimados. Mi nombre era legión."
C.S. Lewis, Cautivado por la alegría, Editorial Encuentro, Madrid, 1989, p.231.

Sexo sustituto de la Alegría

"La frustración no consistía en haber encontrado un placer "rastrero" en vez de uno "elevado". Era la poca importancia de la conclusión la que aguaba la fiesta. [...] Puedes ofrecer una chuleta de cordero a un hombre que se está muriendo de sed lo mismo que ofrecer placer sexual al que desea lo que estoy describiendo. No me apartaba de la experiencia erótica con cierto horror exclamando "¡eso no!". Mis sentimientos quedarían mejor expresados con las palabras: "Bueno, ya veo. Pero, n¿no nos hemos desviado de nuestro objetivo?". La Alegría no es un sustituto del sexo; a menudo el sexo es sutituo de la Alegría. A veces me pregunto si no serán todos los placeres sucedáneos de la Alegría."
C.S. Lewis, Cautivado por la alegría, Editorial Encuentro, Madrid, 1989, p.176.

Imaginación reflejo de lo divino

"En el esquema de mis pensamientos no es una blasfemia comparar el error que yo estaba cometiendo con el que el Ángel del Sepulcro reprochó a las mujeres cuando les dijo: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Por supuesto,es una comparación entre algo infinito y algo muy pequeño, como la que se puede hacer entre el sol y su reflejo en una gota de rocío. De hecho, desde mi punto de vista se parece mucho porque no creo que la semejanza entre la experiencia cristiana y la meramente imaginativa sea accidental. Creo que todo, a su manera, refleja la verdad celestial y la imaginación no es menos."
C.S. Lewis, Cautivado por la alegría, Editorial Encuentro, Madrid, 1989, p.173.