viernes, 19 de junio de 2015

Representation of memory

Somebody may have observed an event, but unless he is recounting it to himself, telling others or in some other way representing it, then, roughly speaking, he is not remembering that event.... nobody actually remembers anything until he comes to the point of representing in some way what he has observed or experienced.
Martin and Deutscher. "Remembering," Philosophical Review, LXXV (1966), p.172.

martes, 28 de abril de 2015

La plegaria de Montecristo: La memoria

"En la otra pared atrajo su mirada una inscripción. Veíase aún, en el verdoso muro.
- DIOS MÍO -leyó Monte-Cristo-, ¡CONSERVADME LA MEMORIA!
¡Oh!, sí -exclamó-; he ahí la última plegaria de mis últimos tiempos. No pedía la libertad, pedía la memoria, temiendo volverme loco y olvidar. Dios mío, me habéis conservado la memoria, y todo lo recuerdo ahora, ¡gracias, gracias, Dios mío!"

Alexandre Dumas, El Conde de Montecristo, Mondadori, 2004, p.1114.

Incapacidad física, el alma encerrada

"[...] a este lenguaje mudo que otro cualquiera no habría podido entender, respondía con toda su voz, toda su fisonomía, toda su alma, de suerte que se entablaban diálogos animados entre aquella joven y aquel cadáver, que era, sin embargo, un hombre de inmenso talento, de una penetración inaudita, y de una voluntad tan poderosa como puede serlo el alma encerrada en una materia por la cual ha perdido el poder de hacerse obedecer."

Alexandre Dumas, El Conde de Montecristo, Mondadori, 2004, p.612.

El cementerio del castillo de If era el mar

"Dantés se sintió lanzado al mismo tiempo a un inmenso vacío, hendiendo los aires como un pájaro herido de muerte,y bajando, bajando a una velocidad que le helaba el corazón. Aunque le atraía hacia abajo una cosa pesadísima que precipitaba su rápido vuelo, parecióle como si aquella caída durase un siglo, hasta que, por último, con un ruido espantable, se hundió en un agua helada que le hizo exhalar un grito, ahogado en el mismo instante de sumergirse.
Edmundo había sido arrojado al mar con una bala de a treinta y seis atada a sus pies.
El cementerio del castillo de If era el mar."

Alexandre Dumas, El Conde de Montecristo, Mondadori, 2004, p.185.

El tesoro de la inteligencia y la cultura

"[...] Mi verdadero tesoro, amigo mío, no es el que esperaba hallar en los antros lúgubres de Monte-Cristo, sino vuestra presencia, nuestra unión de cinco o seis horas cada día, a pesar de nuestros carceleros, y sobre todo estos torrentes de inteligencia que habéis derramado en la mío, estos idiomas que me habéis dado a conocer con todas sus ramificaciones filológicas, estas ciencias que tan fácilmente me comunicasteis gracias a la profundidad con que las conocéis y los sencillos pinicipios a que las habéis reducido. Este es mi verdadero tesoro, amigo mío, con esto sí que me habéis dado riqueza y felicidad. [...] Teneros a mi lado el tiempo mayor posible, oír vuestra elocuente voz, adornar mi inteligencia, fortalecer mi alma, predisponer mi organización entera a grandes y terribles cosas para cuando goce de libertad, ejecutarlas de manera que no vuelva a dominarme la desesperación, de que ya estaba casi poseído cuando os conocí; ésta es la fortuna que os debo, y no quimérica, sino tan verdadera, que todos los soberanos del mundo, aunque fuesen como César Borgia, no podrían arrebatármela.".

Alexandre Dumas, El Conde de Montecristo, Mondadori, 2004, p.173.

martes, 30 de septiembre de 2014

Family images

"The resonance of such familial images and narratives, pervasive in their use within public memorial sites, is predicated upon the 'power of the idea of family' and the 'forms of mutual recognition thath define family images and narratives'.
Marianne Hirsch, The generation of post-memory, Poetics Today, 2008, 29.1, p. 113.

viernes, 18 de julio de 2014

Desgracia no transforma el carácter

"Con la desgracia, comienza una nueva época para la vida interna de esta mujer extraña. Pero la desgracia, a decir verdad, no transforma jamás un carácter, no inyecta en él nuevos elementos; no hace más que dar formas a disposiciones de mucho tiempo atrás existentes."

Stefan Zweig, María Antonieta, Editorial Juventud, Barcelona, 1984, p.293.