viernes, 18 de julio de 2014

Mi nombre era Legión

"Es cierto, un joven ateo no puede defender su fe con demasiado rigor. El peligro le espera en cada esquena. No puedes realizar, ni siquiera puedes intentarlo, el deseo del Padre a menos que estés dispuesto a 'conocer la doctrina'. Todos mis actos, deseos y pensamientos se iban a armonizar con el Espíritu universal. Por primera vez me examiné seriamente con un propósito práctico. Y encontré algo que me aterró: un zoológico de lujurias, un manicomio de ambiciones, una guardería de miedos, un harén de odios mimados. Mi nombre era legión."
C.S. Lewis, Cautivado por la alegría, Editorial Encuentro, Madrid, 1989, p.231.

No hay comentarios:

Publicar un comentario